Padre Hugo Asid, testimonio de vida

Mi experiencia en la Renovación Carismática comienza hace casi 20 años. Siendo seminarista, en una situación difícil que me tocó vivir acudí a un cura carismático, el padre Lalo, lo conocía de oídas de que era sacerdote de la renovación y fui a buscarlo para confesarme y para conversar sobre lo que estaba sucediendo y pedir una bendición especial, ese día cambió mi vida de ahí en más comencé a participar en la medida de lo que podía, de encuentros de renovación.

Cuando me ordene sacerdote comencé a participar del retiro nacional de sacerdotes. Después a lo largo de mi vida he experimentando el poder del amor del Señor y su gracia a través de mi ministerio, he descubierto que mi ministerio fue totalmente distinto desde que conocí la Renovación Carismática Católica.

A lo largo estos años he experimentado como el Señor ha estado presente y obrado maravillas, son tanto los testimonios de ver el amor de Dios derramado a través de la oración y el compartir con las personas que sería imposible nombrar todas esas bendiciones en este momento.

Por último yo mismo he experimentado una transformación constante, gracias a la oración y el compartir con los hermanos de la renovación, tanto laicos como sacerdotes, ha sido una experiencia maravillosa que ha llenado mi vida, ha transformado mi oración, he visto romperse tantas cadenas a través de la alabanza, me ha ayudado a comprender de una manera nueva la misericordia de Dios, me ha regalado ojos nuevos para contemplar la creación…

Gracias Renovación Carismática por llegar a mi vida.

Pbro. Hugo Asid – parroquia Virgen de Urkupiña – Arquidiócesis de Mendoza

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