El intercesor, amigo de Dios.

Comisión Nacional de Intercesión

En San Juan se realizó un Seminario para Intercesores de nueve semanas, tomando como eje la “Amistad del intercesor con Dios”. El texto utilizado está a disposición de las diócesis que así lo requieran.

Quizás sentimos en el corazón que hemos sido llamados para la intercesión, de hecho por el bautismo somos intercesores naturales ante nuestro Dios, pero es probable que hoy te esté llamando el Señor a profundizar en este servicio de amor y entrega por  nuestros hermanos y por el mundo en el cual vivimos.

Moisés nos recuerda que un intercesor debe tener tiempopara desarrollar una relación “frente a frente” con Dios, una relación de amistad. Sabemos que de Dios proviene toda iniciativa, por ello debo abrirme a la escucha, como lo hizo nuestra Madre María, aceptar esta invitación de amistad que Dios me hace.

No es un encuentro de ocio, de pasar el tiempo contemplando una estampa, es un encuentro de intimidad de abrir el corazón para recibir y dar amor, un encuentro de verdades, y de confianza, un encuentro con velos corridos, de miradas sinceras de escuchas y respuestas.

Desarrollar una relación íntima con Dios quizás sea lo más importante de todos los pasos en lo que se refiere a volvernos verdaderos intercesores.

En esta oración debe primar la alabanza, el agradecimiento, la petición, la escucha, el perdón.

Para arder de amor con nuestro Dios es bueno leer y contemplar el texto del encuentro con Moisés  La ZarzaEx 3,1-15.

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