Sheny de Gongora. CONCCLAT .

“UN PENTECOSTES HOY”

Mensaje de Sheny de Gongora, CONCCLAT para la Renovación Carismática Católica de Córdoba

Después de vivir el gran acontecimiento: la celebración del Jubileo de Oro de RCC, nuestros corazones seguramente en el mundo entero están llenos de agradecimiento, alegría y sin duda lo más importante, llenos de un nuevo impulso del Espíritu Santo, para seguir hacia adelante, movernos y así llevar la gracia fundante de la Renovación Carismática Católica, el Bautismo del Espíritu Santo. Tesoro que por misericordia nuestro Señor ha depositado en este tiempo, entre nosotros, Tesoro que el mundo necesita para la pronta implantación de la Cultura de Pentecostés.  En medio de tantas muestras de tristeza, destrucción, depresión, contaminación, materialismo y vidas sin sentido y otros males, en una palabra un mundo que se arrastra en medio del gran oleaje de dolor y tinieblas, envuelto en la cultura de muerte, y que por cierto es todo lo contrario que nuestro Señor quiere para su creación tan amada hecha a su imagen y semejanza. 

La RCC es sin duda respuesta del Santo Espíritu para este tiempo y después de llegar a un aniversario tan significativo, y que alrededor del mundo se vivió de manera tan fuerte, creativa y con tanta pasión, nos da la certeza que no hemos llegado hasta aquí para contentarnos y acomodarnos, ¡No! No es para quedarnos de brazos cruzados, estoy segura que tampoco lo queremos. Celebrar los 50 años, significan haber alcanzado mayor identidad, madurez y compromiso. Sabemos bien que tenemos una enorme responsabilidad: Llevar a Jesucristo vivo, a todos los ambientes posibles, como verdaderos testigos, verdaderos Discípulos-Misioneros, en el fuego del Espíritu Santo. Los que pertenecemos a esta corriente de Gracia, estamos auténticamente convencidos que el Espíritu Santo está haciendo grandes cosas y las hará aun mayores en nosotros, convencidos verdaderamente que los Ríos de Agua Viva, alcanzaran al mundo entero. Ahora nos toca ir aún más y más, Mar adentro, Jesús nos dijo: “En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre”, Jn 14, 12. Estamos viviendo, como tantas veces se profetizo este tiempo, tiempo de enorme dinamismo y desborde del Espíritu Santo, tiempo glorioso, donde la RCC con esperanza, fe, sobre todo amor, exulta de alegría y en la espontaneidad que Dios le ha regalado va hacia adelante, venciendo los desafíos actuales; jamás creyendo en sus propias estrategias, convocatoria o fuerza, en absoluto, sino confiando solamente en la Fuerza de lo Alto, en el Poder del mismo Espíritu de Jesús, el mismo que movió a los Apóstoles de temerosos hombres a hombres llenos del poder y fuerza del Espíritu Santo, capaces de compungir los corazones y llevarlos a la conversión, Hch 2, 37-41. Es por ello gran exigencia para todos los que militamos en esta bendita corriente de Gracia, mantenernos siempre en tensión hacia la Santidad, uno de los cinco objetivos mundiales de RCC, porque solo siendo hombres y mujeres con corazón nuevo, lleno de la dulce presencia de nuestro Señor, será posible la implantación de la cultura de Vida, la cultura de Pentecostés, a la que esta llamada y es misión preciosa de RCC.

Es por eso que después de las grandes celebraciones que se dieron en los cinco continentes, decimos no nos vamos a quedar pasivos o contemplando nostálgicamente todo lo que vivimos, al contrario después de esta verdadera “Sacudida del Espíritu Santo”, estamos prestos para que abandonados en las manos de Dios, seamos artesanos de esta Cultura de Pentecostés. No es causalidad el apremiante llamado que el mismo Señor nos hace, a través del Papa Francisco: ser Iglesia en salida. Nos lo recuerda e insiste en urgencia. Con humildad reconocemos y agradecemos a nuestro Señor por este llamado-recordatorio, porque desde los inicios de RCC, esto se ha realizado, cuantos seminarios de vida en el Espíritu, cuantas jornadas de evangelización en las calles, cuantas iniciativas evangelizadoras con tanta a creatividad, como Vigilias, Teatro, Música y tantos otros, no se ha quedado encerrada, sin embargo reconocemos que problamente en algún momento la rutina, adormecimiento o costumbre nos invadió, sin embargo nuestro Señor nos viene a recordar a través del Santo Padre, cual es nuestra misión en la bella definición que P. Salvador Carrillo Alday, daba sobre la RCC, llamándola “Un Pentecostés Hoy”, queda encerrado todo lo que somos. Hemos vivido, conocemos, nos hemos formado y experimentado la fuerza maravillosa de Pentecostés, por lo que en esta nueva etapa debemos retomar la misión y desde la irradiación de Pentecostés que es: Amor y Poder, del Padre, Hijo y Espíritu Santo, viviendo la unidad, que la Santísima Trinidad nos evoca y enseña, lancémonos sin miedo hacia afuera, a las periferias existenciales necesitadas y pobres, muy pobres porque no conocen, no han experimentado el Amor de Dios, que sana y libera. Es por eso RCC, como un Pentecostés Hoy, pidamos a nuestro Señor Jesucristo retomar con la audacia de la parresia “salir”, salir a las calles, RCC como Callejera de Dios y como nos lo pido el Santo Padre el 3 de Junio del 2017, en las vísperas de Pentecostés: “Salgan compartan con todos, la Gracia del Bautismo del Espíritu Santo”.

¡Aleluya, Gloria a Dios, Renovación Carismática Católica de Argentina sal a las calles, con el Fuego del Santo Espíritu! 

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